Gracias a todos los que lo hacéis posible

Enseñanza no debería significar sólo transmitir conocimientos.

Para que la enseñanza pueda ser de verdad duradera, para que sea capaz de alcanzar a los niños, a sus deseos e inquietudes, para que sea capaz de encender su luz y abrir la puerta de su inteligencia, debería ser paciente, impartida con cariño y respeto, sencilla y humana, cálida y bella, atractiva para el que transmite pero también para el que escucha. Creamos en ellos.

Debemos amar lo que hacemos para que todo tenga sentido.

Enseñemos a pensar, 

Enseñemos a cuestionar, 

Enseñemos a ver y a ser.

Son los pequeños detalles los que marcan la diferencia. Desde esta escuela trabajamos para seguir este camino.

Gracias a todos los que lo hacéis posible.